¿A quién quieres más, a papá o a mamá?

Anteriormente dedicamos un post a cómo proteger a nuestr@ hij@ tras la ruptura conyugal. Hoy nos gustaría centrarnos en cómo puede afectar que ell@s sean una parte activa dentro del conflicto conyugal, siendo una problemática que, por desgracia, cada vez se observa con más frecuencia.

La ruptura conyugal es una experiencia estresante para nuestr@s hij@s que puede tener consecuencias a corto, medio y largo plazo y que es capaz, además, de generar problemas físicos, emocionales, escolares y sociales. Asimismo, si a ello se suma que muchos de los padres “utilizan a sus hij@s” como armas contra sus exparejas, el daño que se puede producir al menor puede tener unos efectos devastadores.

Usar frases como “¿A quién quieres más, a papá o a mamá?”, “tu padre/madre no se hace cargo de ti”, “no te quiere, ¿no ves que no me pasa el dinero de la pensión?”  y un largo etcétera, deberían desterrarse del vocabulario de los adultos, pues deben ser ellos mismos quienes solucionen sus conflictos sin necesidad de hacer partícipes a los niños.

La manipulación de los menores se puede conceptualizar como un maltrato disfrazado y ejercido por los padres a sus propios hijos, obligándoles a tomar partido, triangulándolos en definitiva en el conflicto de la pareja. Lo que opinan los menores acaba estando sugestionado y/o mediatizado por su progenitor, formando alianzas a favor de uno u otro, entrando en la disputa como si fuera uno de los adultos. 

De este modo, colocar al niñ@ en una situación incómoda entre ambos progenitores puede provocarle sentimientos de culpabilidad, y/o deslealtad cuando su amor por uno de los progenitores se ve como algo malo, o juzgado por el otro. Además de crear al menor una sensación de miedo intenso, teñido por un sentimiento de profunda confusión e inseguridad. A ello, se le puede sumar según la bibliografía existente, efectos adversos en la autoimagen y autoestima, en sus capacidades de tratar con los demás, así como al mantener relaciones de apego seguras en el futuro.

L@s niñ@s no deben caer en un conflicto emocional de lealtad teniendo que elegir entre uno de sus padres, debiendo quedar siempre fuera de la disputa. No deben recibir información de las crisis de sus padres, y menos aún oír quejas o reproches del otro progenitor. Es por ello, que las discusiones entre adultos deben quedar entre adultos.

Es fundamental comprender que la ruptura afecta a vuestros hijos, y que cuanto más cordial y educada sea ésta, en menor medida repercutirá en ellos y menos efectos y/o consecuencias tendrá. Por ello, desde Aprende&Expresa os recomendamos medir la información que se da a los menores, sin mentirles. Lo ideal es que tratéis de no dar información negativa sobre su otro progenitor. 

Si queréis solicitar más información sobre esta problemática o sobre cualquier otra, plantearnos alguna duda, contarnos vuestro caso… ¡No dudéis en contactar con nuestro equipo!

Lucía Moreno

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