Ansiedad Infantil

/ febrero 13, 2017

La ansiedad es una respuesta normal y adaptativa frente a ciertas circunstancias que podemos considerar peligrosas. Normalmente, asociamos la ansiedad a determinados síntomas físicos (el corazón late más deprisa, la boca se seca, se encoge el estómago…), pero la ansiedad también se relaciona con manifestaciones psicológicas y de comportamiento, tales como falta de concentración, dificultades de aprendizaje, pataletas y berrinches, impulsividad, mordisqueo de los labios, dedos o ropa, balanceo de las extremidades, rituales…

ansiedadinfantilLa angustia de nuestr@s pequeñ@s es, sin lugar a dudas, un gran reto para nosotros como padres. ¿Qué hacer ante el sufrimiento de nuestr@ hij@? En primer lugar, debemos reconocer la ansiedad en nuestr@ hij@ y adoptar la actitud adecuada para apaciguarle, acercándonos y hablándole suavemente, poniendo palabras al estado emocional de nuestr@ pequeñ@ para que asocie lo que le está pasando, lo que está sintiendo, con las palabras que le decimos, y aprenda a través de la imitación cómo nosotros, como adultos, conseguimos disminuir y eliminar el malestar de la ansiedad que siente.

Debe evitarse cualquier “etiqueta” o comentario negativo del tipo: “Eres un trasto”, “No tienes que tener miedo”, “Contigo es imposible salir a cualquier lado”… Como hemos dicho, la ansiedad es una estado emocional normal, y el niño tiene que aprender a reconocerlo, a saber qué lo causa y cómo puede manejarlo, para evitar que tenga consecuencias negativas para su desarrollo.

Normalmente, a partir de los 3-4 años, nuestr@s hij@s ya no necesitan estar tan “pegad@s” a nosotr@s. L@s niñ@s buscan la proximidad de sus padres como medida de protección ante alguna amenaza que puedan sentir, y que probablemente no sepan expresar con claridad, por lo que debemos estar alerta y hablar con ellos para tratar de averiguar qué ocurre en realidad y así poder ayudarle a que identifique lo que le pasa y por qué le pasa, para desarrollar estrategias de autocontrol.

Es normal que los niños se angustien de vez en cuando. ¡También nos pasa a nosotr@s como adultos! Lo importante es saber controlar la ansiedad y no dejarnos llevar por los pensamientos negativos que puedan aparecer. Si la ansiedad de tu hij@ se intensifica y comienza a interferir en su desarrollo escolar o en las relaciones con sus amigos y familiares, no dudes en contactar con nosotros. Os ayudaremos a encontrar una solución.

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